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sábado, 27 de diciembre de 2014

Drácula: la leyenda jamás contada





Drácula: La leyenda jamás contada (Dracula untold)
(2014)

Director: Gary Shore.
Guión: Matt Sazama, Burt Sharpless.

Luke Evans.
Dominic Cooper.
Sarah Gadon.
Charles Dance.





El príncipe Vlad, desesperado por la amenaza del sultán, decide pedir ayuda a un vampiro para que le otorgue sus poderes y, de este modo, poder salvar a su pueblo...




¡Saludos!

Filosofando un poco...

Todos sabemos que algo huele a podrido en Hollywood. Y esto se traduce en una falta de originalidad de ideas más que considerable, Vale, de vez en cuando nos viene alguna peliculita original que nos sorprende y es una especie de soplo de aire fresquito tipo Lucy o Expediente Warren (ambas incluidas en este blog) Luego están la avalancha de remakes, reinicios, adaptaciones de libros, cómics o series de televisión con los que invaden las carteleras a todas horas.
Pues bien, siguiendo esta línea, leí hace un par de meses que algún lumbreras en Hollywood ha decidido rescatar los viejos monstruos de La Universal, es decir, los de toda la vida (Drácula, Frankenstein, la momia, el hombre lobo...) pero olvidando su toque terrorífico y dándoles uno más aventurero. ¿El motivo? La taquilla. Y es que algún otro lumbreras ha debido pensar que así se cazan más entradas por aquello de dar a esos personajes un aire más actual. Y, adivináis con cuál han empezado?

Nada más saber que iban a hacer otra versión de Drácula desde el punto de vista de sus orígenes, arrugué la nariz. Cuando vi el trailer, simplemente me dediqué a comer chuches. Bueno, pues acabo de verla y esto es lo que os puedo decir...

La película es, desde luego, honesta desde el principio y te deja claro qué vas a ver: el origen de Drácula. Y lo de "origen" no es un modo de hablar porque aquí vamos a conocer al futuro vampiro desde su más tierna infancia cuando, de chiquitín, fue reclutado por el sultán turco para su ejército. Lo bueno es que el jovencito Vlad fue un alumno aventajado y descubrió que, si además de matar, empalaba, sacaba mejores notas. Luego, ya de mayor, volvió a Transilvania para gobernar a su pueblo en paz, con su mujercita e hijos.

Hasta aquí el toque original está conseguido. Sinceramente, nunca me he planteado las raíces de Drácula pero jamás lo imaginé así. Por suerte, la palabra vampiro sale pronto, cuando se enteran de que en cierta cueva vive un ser que, a lo largo de los años. bebe sangre para mantenerse vivo.

La película es rápida; ten en cuenta que dura hora y media, algo casi risible para una producción de un personaje como este. Por eso, el quid de la cuestión viene cuando el actual sultán, que es un mameluco de cuidado, exige otros mil niños para su  ejército. Vlad, algo agobiado, decide que el ser de las montañas le puede dar cierto poder para combatir.

A partir de aquí, el metraje no ofrece sorpresas y no creo que tenga que explicarte nada: lo que queda de cinta es la lucha de Vlad contra el sultán mientras asume los poderes que tiene y lo que estos suponen. Y es aquí donde nos encontramos con uno de los elementos más curiosos y originales de la peli: Vlad no es un vampiro a la vieja usanza. Vale, tiene colmillitos, pone caras y demás. Pero, sobre todo, es una especie de súper héroe. No, no he bebido ni nada por el estilo. El príncipe Vlad descubre que el vampiro le ha pasado unos poderes especiales y esto no solo le coge por sorpresa, sino que debe aprender a utilizarlos. Por ejemplo, posee una fuerza excepcional, ve y oye como nadie y hace el truquito de covertirse en un grupito de murciélagos. Y, con todo eso, hace lo que cualquier súper héroe: combatir al malo para salvar a su pueblo y familia.







Y es que, por lo que acabo de escribir, ahí va otra en la frente en contra del mito: Vlad, aquí, es todo bondad y buenos sentimientos; marido amantísimo y padre de familia más amantísimo todavía. Por eso, si lo que esperas es ver cómo un conde retorcido se convierte en un monstruo más retorcido aún, vas listo. Así que te digo que, guste o no, la peli no deja de ser original en ese sentido. Y, hablando de originalidad, atentos que ahí va otra: el vampirismo tiene cura, solo tienes que estar tres días sin catar la sangre humana. Ahí queda eso...

La cinta tiene varias escenas que sí me han gustado y que, a su modo, son bastante espectaculares. La inicial, con la imágen congelada a modo de flash back está muy conseguida. La del vampiro viejo y su lengua asquerosa es bastante curiosa y toda la escena es muy interesante por lo que se cuenta en ella, es decir, todo el cotarro vampírico. Las virguerías de Vlad con los murciélagos, ya sea controlándolos o convirtiéndose en ellos me parecen bastante impactantes, lo mismo que esa batalla donde el conde, él solo, se enfrenta a los turcos y se ve todo reflejado en el filo de una espada. 





¿Y los actores? La verdad, te digo que, en mi humilde opinión, cumplen sin más. Luke Evans me sigue pareciendo algo soso, el típico actor que puede complementar a otros pero al que le falta carisma para un papel protagonista. Dominic Cooper no me pega nada como sultán; más que nada, porque con ese pelo y esa barba parece un modelo de una anuncia de colonia del siglo XXI. Sarah Gadon aporta cara bonita y poco más. Repito: es mi opinión.







¿Cosas que me han patinado? Pues, la verdad, unas cuantas. La que menos me gusta, el afán de humanizar a un personaje cuyo principal aliciente siempre ha sido lo poco humano que es. Aquí la perra de pintarle como alguien bueno y bondadoso raya lo peligroso. Con respecto al aspecto de los protas, veo que, al menos los principales (Vlad, Mirena, el sultán) son demasiado guapitos. Mucho músculo y curvas pero sigo prefiriendo los físicos normales y capas ondulando al viento. ¿Alguien se imagina a Max Schreck o Bela Lugosi marcando pectorales?

Luego están los detallitos. Por ejemplo, se supone que los tres días sin beber sangre son una agonía pero Vlad, que es un chicharrón del norte, ni se inmuta y, siempre que puede, se alivia las ganas con su mujercita. En la escena final, el sultán usa plata contra el transilvano como arma pero ¿de dónde ha sacado la información? Y, puestos a preguntar, ¿por qué el vampiro original no puede salir de la cueva aunque sea de noche? Pero, lo que más raro me ha parecido, por no decir la mayor tontería de la peli, es el razonamiento de Mehmed es decir, el sultán: no se teme lo que no se ve. Por eso, si sus soldados no ven a Vlad, no le temen. Y, lo mejor para ello, es mandarles a la batalla... con los ojos vendados. Esto, que a mí me suena a Mortadelo y Filemón, se lo toman los tipos tan en serio en la peli que, incluso al avanzar, ni se tropiezan. En fin...


Estas han sido mis humildes impresiones. ¿La recomiendo? La verdad, sí pero con condiciones. Si no tienes absolutamente nada que hacer y te pica la curiosidad por el personaje que es, yo te diría que le des un pase. Es lo que yo he hecho. Ahora bien, y te hablo desde la experiencia, si eres fan del amigo Drácula, borra de tu memoria todo lo que sabes o crees saber del personaje y, por supuesto, deja a Max Schreck, Christopher Lee o a Bela Lugosi a un lado. Si no, posiblemente la peli te parezca una pérdida de tiempo o, en en más caótico de los casos, una tontería. Eso ya lo dejo en gustos.

Vigilad el cielo.




9 comentarios:

  1. ¡Hola! pues igual mañana veo la película jeje. Tengo ganas porque he oído y leído todo tipo de opiniones. Pero bueno, seguro que estará muy entretenida :)
    ¡Saludos, Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!

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    1. ¡Hola, compañero!
      Pues, si le das un vistazo, compartimos opiniones.

      ¡Feliz Navidad para ti también!

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  2. ¡Hola, Israel!

    Me ha encantado tu reseña, pero la película no me convence. No la he visto, pero por lo que he visto y he leído está hecha para recaudar dinero en taquilla y ya está. No veo el espíritu del personaje de Drácula y por este motivo la peli no me resulta muy interesante. Como te he dicho lo que quieren es recaudar dinero. Ponen a un actor atractivo y lo convierten en un héroe y eso atrae a las masas. No sé que pensar. A mí me gusta ver al Drácula siniestro, pero la versión de Evans no me convence. No veo a Drácula por ningún lado.

    ¡Felices fiestas y feliz 2015!

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  3. ¡Hola, Laura!

    Como tú muy bien dices, la peli tiene ese objetivo taquillero evidente. Por desgracia, creo que han querido jugar al súper héroe con un personaje que puede optar a varios acercamientos (que los hay, y muy buenos) y les ha salido el tiro por la culata. Como digo, mucho guapito y mucho gimnasio pero, al menos para mí, Drácula no precisa nada de eso. Fíjate, cosa curiosa, que se ve que no han aprendido la lección porque el otro día vi en Sci Fi worl del cartel de un horror llamado Frankenstein contra la momia y, para más inri, están rodando una nueva versión de El hombre lobo con la misma premisa de este Drácula.

    Si Bela Lugosi levantar la cabeza...

    ¡Gracias, un saludo y FELIZ NAVIDAD!

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  4. Buena reseña y mayormente coincido contigo. No sabias acerca de la conexion entre Vlad el empalador y Dracula? si ya en la pelicula de Gary Oldman aparecia. En fin, ya sabia que ese iba a ser el origen y que esta peli iba mas de aventuras y accion que de terror, sustos y chupar sangre a borbotones. Cuando ves la pelea contra los 1000 turcos ya te das idea por donde van los tiros. Lo de ir con los ojos vendados que mencionas si me parecio una idea absurda. Su corta duracion hace mas ameno el viaje. Hay que ver si continuan la franquicia y como lo hacen, ya que con esta se sento una base al menos. Si quieres escuchar mi critica y la de unos colegas sobre la peli ni bien estrenada dale play a este link http://www.ivoox.com/2x37-perdida-coherence-dracula-audios-mp3_rf_3677527_1.html saludos

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    1. ¡Hola, Francisco!

      Claro que sabía la conexión entre Vlad y Drácula; me refería a toda la historia de la exigencia de los niños por parte del sultán o la ayuda vampírica que pide el transilvano. No sé si seguirán con la franquicia pero, desde luego, creo que tienen que pensar mucho las cosas antes de arriesgarse con una segunda parte.
      Me apunto tu link y le doy un vistazo.

      ¡Gracias por pasarte y comentar!

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  5. ¡Hola, Israel!

    Es una de las pocas pelis que he visto en el cine últimamente, y más que nada fue porque me invitaron, jejeje, porque realmente no estaba en mis planes ir a verla, porque veía a un Drácula muy "guerrero", por lo que no me importaba esperar a que la emitieran por la tele. En fin... La película como tal no me disgustó, muchos efectos especiales y demás, pero tampoco me apasionó. Salí del cine pensando ¿Dónde está ese vampiro mujeriego al que no le importan los sentimientos de los demás, sino únicamente saciar su sed y sus deseos carnales? Para dejar de poner cara de frustración, hasta el punto en que mis acompañantes cinéfilos me miraban raro, jejeje, me autoconvencí a mí misma de ¿y si con los años se vuelve como ya lo conocemos? Aunque no sé yo...
    Vamos, una peli para pasar el rato, cortita, que eso se agradece, y poco más.

    Un saludo!!!!
    Y... ¡Felices fiestas!

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    1. ¡Hola, Mari carmen!

      Coincido en todo contigo y, cosa curiosa, también pensé que la única explicación a tanto pasteleo sea esa: que se vuelve malo. Claro que hay que admitir que, tal como le vemos aquí, es difícil creer que el vampiro se vuelva malo... en el sentido e que todos pensamos; ya sabes, un Bela Lugosi, un Max Schreck o un Christopher Lee. Y es que, como bien dices, Drácula, se pongan como se pongan, es malo, sanguinario y (a su modo) se vuelve poquito cuando ve el cuello rollizo y suave de una tierna campesina. Fíjate que, al menos a mí, hasta los colmillitos me han sobrado. En fin... queme quedo con las de siempre.

      ¡Gracias y muy felices fiestas!

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  6. Tengo que confesar que ha sido una de mis películas preferidas, la verdad es que me ha encantado, creo que la actuación de Luka Evans es una de las mejores en cuanto se trata de Drácula. La recomiendo ampliamente.

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