Páginas

domingo, 18 de junio de 2017

La niebla


The Fog Movie Poster

La niebla.
(The fog)
Director: John Carpenter.
Guión: John Carpenter, Debra Hill.

Jamie Lee Curtis.
Adrianne Barbeau.
Tom Atkins.
Hal Holbrook.
Janet Leigh.

Una extraña niebla cargada de fantasmas asola un pueblecito costero...


¡Saludos!

Hoy le toca el turno a una peliculita de terror firmada por el maestro John Carpenter y que es uno de esos títulos que hay que mencionar de manera obligatoria cuando se habla del director. Eso sí, antes de caer en errores variados, si conviene que te advierta una cosa: esta niebla tan maligna no tiene nada que ver con el libro que escribió Stephen King algunos cuantos años antes. Te digo esto porque, si lo lees, comprobarás que lo único que tienen en común es el título y el fenómeno meteorológico de turno.

Muy bien, una vez dicho esto...


Resultado de imagen de the fog 1980Si hay algo que me gusta de esta peli es el arranque que tiene: un viejo marinero contando a unos niños que no se mueven ni a la de tres  "... Una de esas historias que sirven para quitar el frío..." No me digas que no es una manera soberbia de decirte que lo que vas a ver es un cuento, pero no uno cualquiera; uno de miedo que no veas.

Por eso, otro de los puntos a favor es la inmediatez con la que se presenta la historia: resulta que el buen marino cuenta a los asombrados niños que hace cien años unos pobres marinos se hundieron siguiendo una hoguera, justo cuando les rodeaba la niebla y,l si esa niebla vuelve, los muertos marinos muertos, que no tienen otra cosa que hacer, volverán. Y con muy mala baba. Así, de esta manera tan sencilla, se nos presenta la historia. Por supuesto, sabes desde ya que la niebla volverá y, con ella, los marinos de antes. Simple, claro y rápido.


Resultado de imagen de the fog 1980¿Qué tenemos entonces por delante? Porque la peli dura unas dos horas y ya se te ha dejado clara la trama desde los dos primeros minutos. Pues muy fácil: a través de una serie de personajes claves, vamos a conocer la vida en el tranquilo pueblecito pesquero de Antonio Bay. Así, ese empuje inicial se ralentiza un poquito para presentarnos a la locutora del pueblo, Stevie o al padre Malone, un cura que le mola más el vino de misa que a un goloso un bollo. También están Kathy Williams, una especie de anciana respetada y respetable, Elizabeth, la autoestopista casual y su amante de media noche, Nick. lo que sigue a continuación es la vida, aventuras y desventuras de estos personajes y cómo, de forma más o menos casual, el destino de todos ellos se ve entrelazado cuando, mira tú por dónde, llega una niebla muy rara al puerto y comienzan a pasar cosas muy raras. Así, asistimos a una serie de investigaciones  donde vamos atando cabos, siendo uno de los giros más destacables la historia que se extrae del diario de Patrick Malone: ahí se explica el por qué de la muerte de esos marinos hace cien años. ¿Te la digo? Ve la peli mejor, que para eso te estoy soltando la parrafada.

Resultado de imagen de the fog carpenterPor eso mismo, el guión se las apaña para ir mentalizando y preparando al espectador para el terror que vamos a ver aquí. Por un lado, es de ese tipo de horror que se insinúa a modo de calentamiento: teléfonos que suenan, alarmas de coche que saltan, teles que se encienden o pedrolos que te tiran a la luna del coche así, porque sí. Luego está el terror que uno espera: la niebla llega y trae unos tropezones en forma de marinos fantasmales con muy mala baba que, eso sí, son muy educados porque, antes de entrar, llaman a la puerta. y es que se puede ser alma en pena, rencorosa y vengativa, pero educada.

Imagen relacionadaCon todo, esta peli, a pesar de meterse de cabeza en el género de terror, tiene pocas escenas escabrosas y, si me apuráis, ninguna. De hecho, bien mirado, vamos a comprobar que no vemos absolutamente nada porque Carpenter, de manera muy hábil, no muestra nada. Los fantasmas son meras siluetas que, cuando hay un primer plano, pasan tan rápido que ni las ves. Sangre no es que haya mucha e, incluso, una de las escenas que más me gusta, la del zombi que hace la gracia a Elizabeth, solo deja ver unas piernas o una sábana bajo la que se mueve algo. Y el resultado, al menos para mí, es muy sobresaliente. 

Los personajes están bien mostrados y, de hecho, debo decir que me gustan en general salvo, quizás, el de Elizabeth. Sé que decir esto puede sonar algo raro ya que lo interpreta Jamie Lee Curtis, musa del director, pero es que me parece la más plana: no se sabe de dónde viene, a dónde va o lo que hace en la vida. Eso sí, liga que no veas.

Resultado de imagen de the fog carpenter


En mil novecientos ochenta los efectos especiales no eran no mejores ni peores; yo creo que eran distintos y se caracterizaban porque lo que veíamos en pantalla era lo que había: sabíamos que era algo real, material, que podía tocarse y que, tras el rodaje, se almacenaría en un cuarto o se tiraría. Esta peli no es una excepción y debo admitir que es un de sus grandes puntos a favor. Aquí no hay ni ordenador ni pantallas azules. Está claro que las siluetas son tíos disfrazados, que la niebla está hecha con esas máquinas de humo (o niebla) que todos conocemos e, incluso, cuando encuentran al zombi del vídeo anterior se nota la máscara que no veas. Sí, vale pero, en conjunto, queda muy bien y, por lo menos a este servidor, le gustan mucho y le dan cierto toque entrañable que se agradece. A esto hay que añadirle otro efecto especial muy de Carpenter: la música. Como suele ocurrir, sus bandas sonoras no es que sean tarareables; de hecho, son sonidos y ruidos pero encajan al a perfección con lo que cuentan.

Imagen relacionada


Resultado de imagen de the fog carpenterVoy con los actores. para mí, normalitos. Hombre, Janet Leigh destila tablas y eso se nota, lo mismo que Hal Holbrook como padre Malone, aunque se luzca poquito. Tom Atkins como Nick me queda un poco sosito; algo así como poco expresivo y Jamie Lee Curtis no es que se haga mucho; de hecho, aunque te parezca raro, aquí no deja de ser una secundaria porque Adrianne Barbeau es la que lleva mucho peso del protagonismo.

Ahora toca ponerme quisquilloso con ciertos detallitos. Veamos.

Imagen relacionadaNick es un tipo listo; solo con ver el cuerpo de la víctima del Seagrass sabe que la pobre criatura tiene agua en los pulmones. Nada, el que es listo, es listo. Stevie, ya por el final, ve que la niebla se mete por todos lados y lo retransmite como si de un partido de liga se tratase. Eso sí, dice que su deber es quedarse a narrar la moviola en lugar de ir a por su hijo. A eso le llamo yo deber. De madre no, pero sí de locutora local. Con respecto a la revelación del diario de Patrick Malone siempre he pensado que, si la hubiesen dejado para el final la cosa hubiera sido más misteriosa, haciendo que el espectador se pregunte el por qué de todo. De este modo, te lo sueltan la principio y te destripan todo. Y, puestos en plan tiquismiquis, ¿para qué narices quieren unos marinos muertos cien años el oro? En fin, cositas varias...

En resumen, la peli siempre me ha gustado; la veo muy entretenida y, desde luego, creo que cumple su función a la perfección, es decir, que estés mirando a la pantalla durante todo el metraje. Añádele una tacita de café o chocolate caliente y rematas una perfecta tarde de invierno. Por eso, no lo dudo: dale un vistazo. Yo ya le he dado varios y más que le daré.

Por cierto, a ver si ves a Carpenter; pulula por ahí haciendo sus pinitos.


Vigilad el cielo.


Resultado de imagen de the fog carpenter nick


No hay comentarios:

Publicar un comentario